viernes, 29 de junio de 2012

¡¡¡Gran apuesta!!!



La televisión autonómica de Cataluña sigue apostando por la fisioterapia.

El pasado martes día 19 de junio, un programa de la franja matinal de la televisión autonómica de Cataluña, realizó una entrevista a una fisioterapeuta  que desarrolla su actividad profesional en el medio acuático.

Dentro de su espacio de salud, el programa se trasladó al CEM Marítim. Este gimnasio municipal es también un centro de Talasoterapia (agua de mar), situado en el Paseo Marítimo de Barcelona. En él, hace ya más de diez años que se  trabaja la fisioterapia dentro del agua.

En la entrevista, la fisioterapeuta explica el por qué de los beneficios de trabajar dentro del agua, la compatibilidad y complementariedad con el trabajo de la fisioterapia convencional (en seco) y el auge que está  cogiendo, en la actualidad, el trabajo de hidrocinesiterapia. Además, se pregunta directamente a los pacientes que están realizando la sesión qué beneficios han hallado ellos con este tipo de trabajo.

Con esta entrevista y una de la semana anterior a nuestro compañero de profesión Lluís Puig en la que se plantean diferentes ejercicios que se pueden realizar en la playa, comprobamos como la hidrocinesiterapia se va abriendo camino en el ámbito de la rehabilitación. La televisión autonómica realiza una clara apuesta por la promoción de la fisioterapia. Agradecemos al programa su interés y a nuestro compañero Lluís Puig, que con sus apariciones periódicas en este espacio televisivo, realiza una labor muy importante para que la fisioterapia llegue a todos y sea conocida.



Os dejamos los links de los programas por si queréis visitarlos:




martes, 19 de junio de 2012

Si me toca el Euromillón... ¡Me lo pido!


 Existen instalaciones de última generación para realizar una sesión de fisioterapia acuática como puede ser el canal hidrodinámico o la Hydrophysio, también es cierto, que suele ser complicado disponer de dichas instalaciones, especialmente por su elevado coste.

Creemos que no está de más conocer estas dos instalaciones punteras:

à Canal hidrodinámico: vaso acuático de dimensiones variables donde se puede regular la velocidad del flujo del agua, para crear una mayor o menor resistencia al movimiento. Dispone de una ventana de observación subacuática, ideal para el control del movimiento subacáutico (ya sea en el control de la marcha o de un ejercicio). Según los modelos, se puede regular la profundidad del vaso a través de la plataforma móvil.




à Hydrophysio: pasillo de marcha de paredes transparentes para la correcta observación de la ejecución. Se puede graduar la cantidad de agua (para obtener distintos niveles de carga), la resistencia o no de los hidrojets, así como el sentido de circulación de la cinta para un trabajo hacia delante o hacia atrás.





Aún así, no es necesario disponer de grandes instalaciones para poder pautar y programar un buen tratamiento dentro del agua. En cualquier piscina (municipal o privada) se puede llevar a cabo una sesión. Tan sólo deberemos tener en cuenta tres aspectos básicos a valorar:

  1. Accesos: es importante que el acceso al vaso sea el adecuado al tipo de paciente que venga a demandar nuestros servicios. Existen múltiples accesos y en función del grado de independencia del paciente serán más o menos indicados (escaleras verticales, escaleras de obra o de gradiente, rampas y sillas hidráulicas son los más comunes).
  2. Profundidad: teniendo en cuenta que la profundidad es un parámetro individualizado que se mide a partir de la línea de  trocánter del individuo (por debajo se considera poco profunda y por encima se considera profunda), en función de la carga a la que queramos someter a las articulaciones escogeremos una piscina u otra.
  3. Temperatura: si no está en nuestra disposición variar la temperatura del agua, tendremos que tenerla en cuenta para alargar o acortar la sesión en función del tipo de trabajo que vayamos a realizar. Hay que pensar que en actividades más vigorosas será necesario tener una temperatura más baja (27-29º) y en actividades más tranquilas, más alta (32º). También habrá que tener en cuenta la percepción térmica del propio paciente.